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I saved you, now save me
capuccino
sansanita

Desde que empecé a ver OUAT y a transmitir 24/7 al respecto, han pasado cosas de lo más entretenidas, que van desde “hay gente que está más loca que yo” hasta “en el grupo de whatsapp (somos tres) estamos viendo tres capítulos distintos, pero los comentamos y sufrimos juntos”.

Lo de la gente más loca que yo fue uno de esos descubrimientos inesperados. Un domingo hace un par de meses, yo estaba ordenando y guardando mi ropa, cuando prendí el televisor y en el canal Sony estaban dando OUAT. No miré qué capítulo era, sólo lo dejé puesto, porque al capítulo le quedaban unos 15 minutos y oh, condenación: vi los últimos 15 minutos del último capítulo de la cuarta temporada. Así, sin anestesia, sin advertencia, sin nada. Puñalada directo a mi corazón fan. No sabía quién era el sujeto con pinta de Viejito Pascuero que agonizaba en una cama, pero lo más importante, no sabía quién era el sujeto que estaba con Regina. Me puse a buscar en Instagram y encontré cuentas de fans que me iluminaron el camino y me hicieron darme cuenta que necesitaba ver esta serie desde el principio, porque enchufarme donde creía que había quedado no le iba a hacer justicia. Me he hecho una idea de los momentos remarcables que me falta por ver gracias a Instagram y en algún momento llegué a Youtube, donde hay videos de reacciones, escenas, compilaciones de los mejores momentos de todas las parejas, los personajes, las temporadas y me ha ayudado a amar aún más a todos.

Entre medio de todo esto está el hecho de que gracias a OUAT sobrellevé el terrible estrés de tener dos ramos del diplomado y mi trabajo al mismo tiempo. Estaba tan muerta que dejé de ir a pole por unas 8 semanas para no atrasarme con nada y eso me hacía sentir cansada y desmotivada. Cuando no alcanzaba a ver un capítulo veía videos. Le dedicaba un rato a ver fotos en Instagram. Mi mente estaba en cualquier lado porque estaba pensando en los capítulos que había visto, lo que venía, lo que el fandom opinaba. Estoy empezando a encontrarle sentido al SwanQueen, en serio, aunque más como bromance que como pareja real (se conocen tan bien, que saben cuando a la otra le pasa algo, se está desquitando, conspira o se enamora). No pensé que me iba a volver tan shipper de OutlawQueen ni que realmente iba a querer asesinar a Emma cada vez que no pesca a Hook (y el hombre le tiene una paciencia… ella realmente tiene que casarse con él). Tengo instintos homicidas hacia Cora todo el tiempo y hacia Neal cuando demostraba interés por Emma, no sólo por Henry. Soy Evil Regal hasta la médula. Estoy tan enamorada de Regina y su sarcasmo, su pesadez, sus temores, su confianza y su temeridad. Entiendo la necesidad de tener a Snow y Charming, pero son tan fomes como pareja, que necesitamos darles menos tiempo en pantalla juntos y más tiempo separados porque dando consejos, siendo sobreprotectores y ayudando a los otros a encontrar el camino son más interesantes. No pensé que me iba a interesar Rumbelle, pero entre mis momentos remarcables de todas las temporadas están los capítulos o escenas en los que ellos se enamoran, se juran amor eterno, se pierden o se reencuentran.

Mientras todo esto pasaba, me encontré con todos los oncers entre mis amigos. Nos juntamos a ver los partidos y a chillar por la serie. Armamos grupos de whatsapp de terapia grupal y aunque vamos todos en partes distintas, comentamos los capítulos, nos damos apoyo moral, compartimos fotos de Regina y Hook y pedimos que esta serie no se termine nunca. Ya estoy empezando la temporada 4 y lo estoy pasando muy bien. Sé que voy a recibir más puñaladas a mi corazoncito de fangirl shipper profesional y las quiero todas. Con toda la intensidad que se pueda.


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